viernes, octubre 12, 2007

Lima underground: pipas, chelas y minifaldas con sorpresa

Fin de semana movido y con sorpresas además de largo. El lunes se recordaba la batalla de Angamos en la que murió el almirante Grau (héroe en el Perú) y era día festivo o feriado como se dice aquí.

El viernes quedamos con más españoles, entre los que estábamos una nutrida representación aragonesa, en el Centro Cultural de España en Lima. Había una exposición de fotos, "Haití: los espíritus en la tierra", sobre las ceremonias vudú que estaba bastante bien. Además, fuera del edificio, había conciertos de grupos locales. Cuelgo un par de fotos de la exposición.



Después de la primera cerveza de la noche escuchando a El sordo de mi voz, una decena de españoles y tres peruanos nos fuimos a cenar . Aunque únicamente quedaba una triste cerveza en todo el restaurant gracias a las gestiones de un paisano al final pudimos cenar con las chelas de rigor.

Y de allí ya directamente a bares del centro de Lima. Llegamos tarde para entrar al Queirolo. Estaban cerrándolo y únicamente nos dio tiempo a entrar para echarle un vistazo rápido. El Queirolo es uno de los bares más populares de la ciudad. Recuerda a las tiendas de ultramarinos antiguas con sus armarios altos hasta el techo y llenos de artículos. Al lugar acude mucha gente bohemia, escritores, poetas, pintores; pero los parroquianos de la zona son numerosos entre la decena de mesas esparcidas por el local. Por lo oído y visto, buen lugar para entrar cuando cae la noche y salir de madrugada apestando a pisco.



Cerca de allí acabamos entrando en un garito por una puerta que había en la persiana metálica. La entrada anticipaba ambiente sórdido y eso encontramos, sin pasarse tampoco, el bar estaba bien. El grupo se dividió en corrillos más pequeños y allí fue donde un granadino y yo triunfamos y sin proponérnoslo siquiera. Todas las miradas libidinosas, gestos e insinuaciones con la lengua iban para uno de los dos, el granadino o yo, cuando no a los dos a la vez. Pero no todo iba a ser de color de rosas. Un centímetro encima de esos labios que se restregaban lujuriosamente había un bigote de un par de semanas. Mínimo. Más abajo las minifaldas rodeaban piernas tamaño XXL con su mata de pelo incluida.

Visto lo visto, hicimos lo mejor que podíamos hacer: "dos chelas al polo" (dos cervezas muy frías) y comenzamos las rondas. Cuando se va de cervezas es tradición pillar una litrona y si hay cuatro personas por ejemplo te dan dos vasos. Los que tienen vaso se lo llenan y pasan la botella al de al lado que la aguanta hasta que el otro termina el trago y echa el resto al suelo. Después viceversa, el que ha bebido se queda con la botella y el otro bebe. Tras terminar las litronas con un "seco y volteado" (de trago) nos encaminamos a un bar cercano y de allí al Jackana.

En las calles que nos llevaban al Jackana hubo un pequeño malentendido con el idioma y el subconsciente (en los bares anteriores había señales de prohibido armas. Eso sí, ninguna de prohibido fumar). Aunque juraría que el alcohol también tuvo su parte. Hay cosas que son iguales en todos lados. Bueno, pues al pasar al lado de una patrulla del serenazgo (como los locales de Huesca más o menos) uno del grupo le dijo a una amiga: "pucha, que no me paren que llevo pipa". La amiga se quedó toda pillada pensando "pero ¿por qué lleva pistola?" y estuvo rallada un rato sin que el resto nos diéramos cuenta.

Finalmente llegamos al Jackana, bar de new wave principalmente aunque también pusieron Héroes lo que hizo que estuviera pensando toda la canción en lo que pasó ayer. Espero que hayas aprovechado la entrada Jaime y no lleves aún semejante zorrera para no dejar un comentario, ejem ejem. Como curiosidad para subir al bar hay que montarse en ascensor. Allí seguimos con lo de siempre, sacando chelas y bebiendo hasta que la amiga le soltó al pata (tío) de la pipa: "no me imaginaba que tú llevaras pistola". Al "peligroso pistolero" se le desencajó la cara mientras todos los demás nos partíamos el culo de la risa: la pipa era para fumar y no una pistola pero la noche el alcohol tiene estas cosas. Además de las risas, aprendimos que aquí a la pistola se le llama cohete.

Y voy a publicar ya que no sé cuánto tardará el vecino en desconectar el wi-fi. Chao chao

1 comentario:

jessica dijo...

Q paxa!! Ya veo q todo mu bien x allá. El concierto fue de puta madre!! No ai palabras pa describir...jeje!! Cuídate muxo.