El miércoles hay un acto a las 19:30 horas en la Facultad de Magisterio contra la construcción de Gran Scala. Cuando se supo hace unos meses que Los Monegros albergarían la "segunda Las Vegas" me ilusioné, no mucho por lo poco que se sabía y el tipo de negocio del que se trataba, pero en un principio no era contrario a la idea.
Ahora tampoco soy un opositor ferviente pero partidario, menos aún. Es verdad que daría muchísimos puestos de trabajo, que revitalizaría absolutamente una zona (Los Monegros) e impulsaría muy mucho a todo Aragón, pero aún así... Estamos hablando de juego, de crear ludópatas, de que para el beneficio de muchos unos pocos no es que pierdan o ganen menos (eso pasa en todas las decisiones), es que arruinan su vida. Bien es cierto que con los beneficios generados por Gran Scala se podrían subvencionar programas de terapia pero es que el daño ya estaría hecho y las terapias no solucionan todo.
Otra cosa que también se ha comentado: las mafias del juego. Como argumento en contra, lo considero bastante alarmista y si las administraciones se empeñan en luchar contra ellas, no tendría porqué ser un problema mayor. Pero desde luego también conviene tenerlo en cuenta, aunque de una manera bastante relativa y sin caer en el tremendismo.
De todas maneras, entre la cantidad de ludópatas que se crearán en la zona (y no olvidemos que en un pueblo no hay mucha variedad donde elegir, así que muchos irían a verlo. Otros, algo menos, habitualmente. Y menos aún, pero unos cuantos, se harían adictos al juego) y todo lo que se mueve en el negocio del juego, no tengo ninguna gana de que se haga Gran Scala.
Sí es que los aragoneses tenemos mala suerte. Años esperando una inversión de estas características que dé un impulso a la Comunidad y de repente llega este regalo envenenado, calificado por Biel como una apuesta "al rojo y par", en alusión al PSOE y PAR, cuando se le preguntó si el proyecto iba en serio o no.